domingo, 25 de marzo de 2012

Hole 2012.

Homenaje a la Legión 101. El pasado sabado por primera vez me enfrentaba a esta prueba, y ha sido una experiencia tremenda.
Los antecedentes no eran lo mejor posible para acometer una prueba de estas características, y la segunda vez que afrontaba una distancia mayor de una maratón. Desde el 5 de febrero cuando tuve la lesión en el sóleo que me dejó sin maratón, sólo pude correr un par de kms el dia 16 de febrero, donde me resentí de ésta lesion. Por lo que prácticamente desde el 5 de febrero no he corrido nada. Desde entonces me he mantenido a base de elíptica, de MTB y 4 días que he salído de caminata, aumentando dureza y tiempo en cada una, desde 2h de la primera a 4h de la última.
Dificil presentarse a una prueba de este tipo en estas condiciones, pero pensando que sigo pretendiendo hacer los 101 kms de Ronda andando, así que me planteé intentar hacer esta prueba andando y así probar ritmos y sensaciones. Estos eran los condicionantes antes de la prueba, y el objetivo hacerla andando.

A las 6:45 de la mañana quedamos cerca de casa de Agustín para irnos en su coche para Ronda. Se nos une Javier Rosales, que se viene para allá con nosotros. Todo el camino de animada charla y bromas, muchas veces te llegas a olvidar que un par de horas mas tarde vas a hacer una prueba de 45 kms.

Pedro, Agustín, Javier, yo, y Juan Carlos

Llegamos a Ronda y aparcamos rápido y bien, para lo que yo me pensaba. Por la zona de la Alameda nos preparamos y charlamos con muchos compañeros: Juan Carlos, Pedro, Carmen, David Cao y David "melojero", Carpe, Mavesa y un grupo de pretorianos muy amplio, entre otros. Nos hacemos una foto antes de la salida.
Justo antes de la salida
El tiempo es frío y algo desapacible, amenaza lluvia. Casi ninguno hemos traído suficiente ropa de abrigo, yo finalmente decido salir con la camiseta de mangas largas y debajo otra camiseta. Dentro de la mochila llevo el poncho por si hiciera falta.
Con algunos problemas en el Garmin para recoger la señal de los satélites, se pone en marcha la prueba. De inicio mi miedo es que todo el mundo se ponga a correr y nos quedemos cuatro gatos atrás andando, con la presión que eso conlleva, pero estaba equivocado, casi todo el mundo sale andando, hay montones de gente andando y los que corren en pocos metros toman la delantera, por lo que lo único que se ve es gente andando por todas partes.

Hasta el Puente de Las Ventillas (km 9) se comparte recorrido con la marcha corta. Terreno facil, practicamente llano y muchisima gente andando, la unica dificultad es el apelotonamiento de gente a veces. Podemos mantener un buen ritmo siempre, por debajo de 10 min/km. En las cercanias del puente, se produce la bifurcación, mucha gente se va a la marcha corta, ahora queda mucha menos gente, la mayoria expertos senderistas y marchadores, saben que ahora es cuando de verdad empieza la prueba y se nota.
Saliendo del puente, fuerte repecho y nos adentramos en una zona militar, donde se abre un impresionante circuito de unos 24 kms, y que al final tardaremos en hacer unas 5 horas.

Todos los avituallamientos de la prueba muy bien. Pastelitos, frutos secos, platanos,.. Además de acuarius y agua. En la mochila no me he llevado la bolsa de 2l de agua para ahorrar espacio. En su lugar llevo dos botes, uno de agua y otro de isotonica. Como los avituallamientos son cada 5 kms aproximadamente, relleno los botes siempre en ellos.
Por esta parte del recorrido nos dirigimos por un camino que pasa al lado del circuito de coches Ascari. Muy peculiar por alli en medio del campo los rugidos de motores tipicos de un circuito de velocidad. Por esta zona nos cruzamos con los primeros clasificados de bici de montaña, incluso con algunos corredores, que nos llevan casi 20 kms de distancia. Aunque no mucho, el terreno es algo en subida, y ya el ritmo se resiente un poco del que traíamos hasta el puente. Y ya empiezo a notar dolor en los pies.
Poco antes del km 14, entramos en otro bucle que es donde se encuentra toda la dureza de la prueba. Nos metemos al principio por un peculiar camino que es como una carretera en construcción, y con montones de bocas de alcantarillas, una cosa exagerada la cantidad de alcantarillas, vamos subiendo poco a poco. Aquí, sabemos que nos queda bastante subida, pero yo desde luego, y fue un error, despues de estar mirando montones de veces la ruta en los mapas; me creia que todo el camino era por pista o sendero. Por el camino que vamos no se aprecia que haya caminos a más altura que por donde vamos. Sólo se ve a lo lejos un cerro bastante alto, pero nos parece que por allí no será. Miro el perfil en el Garmin, que lo llevaba cargado, y se ve que estamos al comienzo de una tremenda subida. Es decir que practicamente no hemos subido nada, pero por donde estará la subida? Pienso que es un error de los datos del perfil.
Cuando miramos hacia el cerro, por la parte que hay vegetación se ve gente, ya vemos que es por ahí. Nos parece al principio que habrá que rodearlo, pero luego afinando mas la vista, ¿aquello que hay por el pico de arriba del todo no son personas? Pues sí, hay que escalarlo hasta arriba. Poco después del km 19 y otro puesto de avituallamiento, empezamos a subir. Al principio hay un pequeño sendero que seguir, pero en seguida se pierde. Se trata de subir por la montaña como se pueda y por donde cada uno pueda. Además empieza a llover debilmente y las piedras se ponen muy resbaladizas. Coincide a mitad de la subida que mi mujer me llama, estamos charlando unos momentos, lo que nos hace perder comba con los que nos acompañan en esos momentos.
Seguimos subiendo con mucho cuidado, es muy facil doblarse un pie. Los bastones ayudan mucho, los cuadriceps no se cargan tanto, pero es complicado apoyarlos y hay gran riesgo de que se partan. Nos unimos un grupito de unas 5 personas, pero delante nuestra no se ve nadie. Nos tenemos que parar muchas veces para ver por donde tenemos que tirar, porque no se ven muchas marcas y está dificil encontrar el camino, esto nos hace perder muchiisimo tiempo. Finalmente vemos a dos personas de la organización que nos indican mas o menos por donde es, aunque ninguno lo tenemos muy claro. Pasamos cerca del vértice geodésico del Cerro Colorado, que así se llamaba el "bicho". Al llegar arriba, de nuevo mucha dificultad para encontrar el recorrido. Al principio nos vamos por el extremo opuesto, nos hace perder otros minutos más. Menos mal que entre los 4 o 5 que ibamos nos intentamos aclarar y seguimos juntos. Agustín en este punto nos da a todos un susto porque se cae a cámara lenta sobre todas las piedras puntiagudas que había por alli. Afortunadamente no se hace daño, aunque luego en otro traspiés se tuerce un tobillo, y parece que empieza a molestarle algo.
Por donde hicimos la subida, la Sierra de la Cueva, hasta el Cerro Colorado, en la bajada, enfrente, la Sierra del Viento.
Finalmente parece que conseguimos ver por donde hay que bajar. En ese momento se me pasa por la cabeza que quizás la bajada es peor, y así, así, es. Descendemos por un camino de cabras con mucha dificultad y precaución, llegamos a un pequeño descanso donde hay personas de la organización indicando el camino y un pequeño respiro con un sendero, pero nos queda la parte de bajada peor. Es un cortado bastante complicado, y hay que llegar hasta un terreno por el que es muy resbaladiza la bajada. Alguna gente pasa del camino, también porque las indicaciones no están claras, y se meten campo a traviesa en linea recta hacia abajo. Justo allí abajo y a mucha altura se aprecia la pista que ya sí cogeremos para no soltar, un cortijo y al lado otro puesto de avituallamiento. Parece casi imposible llegar hasta allí. La vista es impresionante, todo esto en el fondo de este Valle, enfrente las montañas de la Sierra de Viento, y salpicados montones de campos verdes con rebaños de ovejas y cabras pastando. Después de un rato de esta complicada bajada en la que el isquio de la pierna izquierda empieza a dar avisos de manera clara, llegamos al avituallamiento, donde nos felicitan a Agustín y a mi por cumplir el camino, el resto de la gente con la que llegamos al avituallamiento llegan en linea recta a campo-traviesa. Con ello conseguimos ración doble de réflex, aprovecho para embadurnarme bien las piernas, sobre todo isquiotibiales, que ha sido lo más perjudicado. Agustin aprovecha para echarse en su tobillo, que parece que le ha dejado de molestar.
Tomamos de nuevo la pista, e intentamos mantener un ritmo rápido de nuevo. Hemos tardado la friolera de 1h22m desde el km 19, algo antes de empezar a subir. Hemos perdido mucho tiempo, y la media por km que era cercana a 10min, ha empeorado un montor. Le echamos un vistazo y es de 11:53. El limite de carrera es a 12:00. Así que nos concentramos en bajar esta media, y se pasan por la cabeza pensamientos de que si hay  que subir algo parecido, lo mismo ni llegamos a la meta a tiempo.
Avanzamos por la pista a buen ritmo pero siempre andando, adelantamos alguna gente y empezamos a subir, hay algun que otro desnivel grande, pero no como lo anterior. Cuando llevamos ya un rato ya de subida y parece que ya el final estará próximo, vuelve a pasar lo mismo de antes, que saco el perfil del Garmin y nos dice que estamos aún a media subida, vuelvo a pensar que debe estar equivocado, y vuelve a ser que no. La subida se endurece algo más, pero tampoco queda mucho para el final. Llegamos al final de una cuesta donde se vuelve a ver y escuchar el circuito ascari, vuelvo a mirar el Garmin, y menuda alegría pues aparece el grafico de una montaña y nos encontramos justo en lo mas alto, a partir de ahora la mayoria del tiempo es cuesta abajo. Menuda alegria nos da, tanta que sin descansar un poco nos ponemos a trotar algo para bajar, despues de unos metros noto que el gemelo derecho se me empieza a subir, a punto de darme un tiron, quizás había que haberselo tomado con más tranquilidad, volvemos a ponernos a andar para recuperar algo.
Desde aqui y hasta el avituallamiento del km 28 trotamos un poco pero realmente poca cosa, aunque nos hace recuperar algo de tiempo y ponernos a veces por debajo de 10min/km. Cogemos algunas personas que van delante nuestra. En el avituallamiento que cierra el circuito pregunto que son las alcantarillas esas, y resulta que por lo visto los caminos y alcantarillas es un proyecto de campo de golf. Parece increible, en medio de un sitio tan bonito, en mitad de la montaña, cómo se puede hacer algo así. Volvemos hacia el puente de las Ventillas, por el mismo camino que llegamos al cerro Colorado. Al principio volvemos a trotar algo, pero enseguida me empiezo a encontrar algo débil, mareado y casi que me llegan a entrar ganas de vomitar. Prefiero recuperar y como me dice Agustín (menudo lujo compartir estas aventuras con un buen amigo) concentrarse en el paso de la marcha andando, en estos momentos nos olvidamos de trotar nada. Alguna de las personas que habíamos adelantado parece que nos vuelven a coger, pero qué le vamos a hacer, me encuentro débil y pienso que en cualquier instante puedo ponerme a vomitar. Poco despues recibo la llamada de Javier Rosales, que hace unos instantes que llegó a la meta. Menudo carrerón que ha hecho, pero a nosotros nos quedan aún, ¡¡¡más de 2 horas!!! para llegar a la meta, menos mal que puede volverse para Sevilla con otro compañero y no hace falta que nos espere por allí.
Seguimos avanzando y llegamos al avituallamiento de antes del Puente. Alli tomo bastante plátano, en la bajada hacia el puente volvemos a trotar y recuperar posiciones, salimos del puente, una pequeña bajada y empieza una fuerte subida  que nos adentrará en un cortijo y un puente sobre la via del tren donde está el ultimo control. En esta subida nos volvemos a desesperar un poco porque es bastante dura. Como antes, coincide con otra llamada de mi mujer, que nos desea suerte, pero aún queda mucho mucho tiempo.
Despues de la via del tren, viene otra subida fortísima, donde seguimos andando, podemos ver a gente bastante perjudicada que avanza cojeando. Se alternan algunos tramos de subida y bajada. En las bajadas aprovechamos para trotar, son cortos espacios, pero siempre los aprovechamos, poco a poco nos adentramos en un terreno más llano, donde predominan parcelas con casas muy bonitas. Cruzamos una carretera y seguimos avanzado, aproximadamente llevamos ya 36 kms y vuelve a aparecer algo de debilidad, y miedo por el gemelo derecho que en cualquier momento puede volverse a coger y decir basta.
El guión estaba "a huevo" para repetir lo de tantas veces. Debilidad cada vez mayor, pájara que te crió, piernas que se contracturan por todas partes y que no responden, ritmo que se pierde, se pierde, y llegar a meta casi casi en el tiempo límite.
Pero inexplicablemente en esta ocasión no fue así. Poco a poco me voy animando cada vez más. No se de donde salían esas fuerzas pero cada vez quería y para mi sorpresa, podía trotar más distancia. Supongo que a ello contribuyó que el dolor de pies andando era ya muy muy fuerte y que corriendo se aliviaba un poco, o que la meta ya estaba cerca. Pero lo cierto que despues de estar mes y medio sin correr, y de llevar ya casi 38 kms en las piernas era totalmente incomprensible que pudiera en esos momentos trotar. Quizás los plátanos de los ultimos avituallamientos me hicieron recuperar fuerzas, y desde luego los trabajos del fisio en mis piernas. Las piernas parecen distintas a lo que eran, sí que se resienten de los esfuerzos, pero se consiguen recuperar y cuesta mas trabajo dejarlas fuera de combate. Esto no son mis piernas y se nota que ahora aguantan mucho más. Sobre mi lesión y mi miedo de volverme a poner a correr, pues ese miedo se fue evaporando, la pierna izquierda no tuve problema salvo en los isquios (claro que el trote era lento). Volvemos a adelantar a un grupo de gente que se nos resistian, ya trotamos incluso en llano, algunos nos lo dicen que cómo tenemos fuerza para ponernos a correr, la sensación es buenísima.
Mi fisio dice que debo andar un rato rápido antes de ponerme a correr. Bueno, pues parecía que casi 40 kms andando fue un buen calentamiento y era hora de ponerse a correr.
Empezamos a vislumbrar Ronda a lo lejos, luego de una pequeña subida donde paramos de nuevo, el terreno se hace muy favorable, hay un buen tramo cuesta abajo hasta entrar en la ciudad. Nos acercamos al km 42 y me hace ilusión hacer este kilómetro completo trotando, entrando en Ronda e incluso corriendo unos metros de una cuesta arriba el garmin pita el km 42. Parece mentira la de maratones que al final no he podido correr y en esta ocasion todo es al revés, cuando corro es al final.
Entramos en Ronda y andamos por una cuesta a la entrada, pero llegamos corriendo al ultimo avituallamiento. Muy felices, recibimos los animos y enhorabuena de los que hay allí, y con un subidon tremendo cruzamos un puente, y bordeando el campo de futbol nos encaminamos hasta la ultima cuesta que nos llevará al puente del Tajo. Por aquí echamos en falta indicaciones, porque estamos bastante solos, no hay gente delante ni detras, pero seguimos corriendo y corriendo, ya no hay cosa que nos haga parar. Llegamos al inicio de la subida, unos voluntarios nos dicen que queda una buena cuesta, que ya veremos, luego otros policias lo mismo, pero hay de nuevo un tramo de llano y lo aprovechamos para correr. Pasamos por el arco y ya se aprecia la cuesta, pero la calle que pasamos y los edificios son preciosos, la parte más bonita de Ronda, y visto lo que hemos pasado antes la verdad que este tramo no se hace complicado. En cuanto se acaba la cuesta seguimos corriendo, atravesamos el puente del Tajo, pasamos por delante de Parador, recta de la plaza de Toros camino a la Alameda, recibimos aplausos y animos de la mucha gente que hay por allí, no nos paramos, finalmente el garmin marca algo más de 46 kms. Ha sido un dia muy duro, pero la alegría de estos ultimos metros es tremenda y ha merecido la pena, entramos en meta abrazados Agustín y yo, aunque no hay cámaras que guarden el recuerdo. 8h32m es el tiempo que marcamos, hemos recuperado casi media hora según el ritmo medio que llevábamos luego de descender del cerro Colorado.
Luego me dan un masaje que me deja las piernas algo más recuperadas, y despues de tomar un pan con aceite, ya que los filetes se habían acabado, nos volvemos a Sevilla.

Ha sido una prueba y una experiencia inolvidable. Al plantearla andando y hacerla en tanto tiempo aparecen muchas dudas, pero tal como se desarrolló, la forma de acabarla fue la mejor posible. La parte más negativa los dolores de los pies, las zapatillas realmente me resultan duras, tambien me salió una ampolla en el talón derecho, pero debido a que el compeed que me puse estaba por encima de la cinta tape y seguramente se movería algo. Quizás el dolor de los pies lo pueda solucionar con dos plantillas, como hice en la Turdetania.
En el lado positivo, que las piernas resistieron bastante bien, sobre todo al final y aunque dieran los isquios algun aviso y tambien el gemelo derecho. La pierna izquierda que es la lesionada, resistió como una campeona, y el pie izquierdo, salvo en las posturas extrañas de la subida y bajada por el camino de cabras, no me molestó nada. Quizás al estar mas pendiente del dolor de pies olvidé estas cosas.

Al principio y mediados de la prueba me surgieron muchas dudas sobre si hacer los 101kms, pero tal como se desarrollaron los últimos momentos y como pude recuperar, me dan ánimos de intentarlo, si sigo bien hasta entonces, claro.

La próxima semana ya probaré a empezar a correr, a ver si la pierna izquierda no me molesta y responde bien, y así, en los entrenos largos de fin de semana, añadir mas momentos de correr y no solo andar. Ojalá todo vaya bien y no tenga molestias.
Hoy, un dia mas tarde de la prueba, las piernas en general las tengo muy cansadas, pero las siento más fuertes que otras veces. El dolor de pies lo he solucionado rociandolo de radio salil, se nota que mejora el pie del dolor cuando me lo echo, con lo que es buena idea tambien de probarlo para Ronda.

Y por curiosidad, en el track del garmin, procesado con el sportracks, se puede ver la distancia que troté y que andé durante la prueba. La verdad que me ha sorprendido enormemente que hayan sido algo más de 9 kms trotando, cuando había pensado que como mucho me saldrían 4 o 5.

Distancias y tiempo caminando a ritmo lento, medio y rápido. Así como trotando.



Clasificaciones de la prueba.

Durante la carrera, aunque merecía la pena haberlo hecho, no tomé fotos. Pero he tomado prestadas algunas del facebook de Miguel Olivero (Carpe), David Cao, y Luis Manuel Manzanedo. Muchas gracias por anticipado a los tres.
Salida de la prueba


Aproximandose al cerro Colorado
Inicios de la subida
Los Pretorianos ayudando en la subida a Emilio, el invidente.
Inicios de la bajada
Por la parte más resbaladiza de la bajada
Vista desde la mitad de la bajada, allí abajo estaba el avituallamiento
Detalle de la parte más "fácil" de la bajada





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