miércoles, 24 de octubre de 2012

III Trail Turdetania. La Crónica (I).

Cada carrera es distinta de otra y en esta ocasión, y afortunadamente, ha sido muy diferente al año pasado. Parece que el Trail Turdetania será ya para siempre una carrera muy especial para mí. Principalmente por la gran cantidad de amigos que tanto participan en ella, como que la organizan. Y por la cantidad de vivencias que para bien o para mal se producen en ella. El año pasado principalmente fueron para mal y este año principalmente para bien.
Ya se sabe que mi experiencia el año pasado en esta carrera fue muy mala, por todo lo que sufrí en ella. Por el calor, por la inexperiencia en estas pruebas, porque quizás no estuviera suficientemente preparado...
En esta ocasión parecía que debía ser distinto. El año pasado fue mi primera ultramaratón, este año sería la 5ª. Muchas más tiradas largas de preparación de caco (caminar y correr) y de más distancia. El tratamiento habitual con el fisio, Jose Antonio Salas Lluch, al que el año pasado aún no conocía.
Aún así había algunas dudas, como los problemas de calambres en la prueba de Arriate, en la que acabé con los cuádriceps en muy mal estado. Afortunadamente este aviso también vino bien, ya que en tres sesiones de tratamiento de cuádriceps y de descarga, Jose Antonio me dejó las piernas en el mejor estado que posiblemente siempre se hayan encontrado. Además, me estuvo convenciendo que esas piernas iban a resistir muy bien y también qué hacer en momentos de flaqueza, que evidentemente se iban a presentar. Pero siempre se presentan dudas, los miedos de lo que ya pasó el año anterior...

Así, comencé los días antes de la prueba a intentar prepararme mentalmente, a ser duro como una roca, intentar que en mi cabeza solo existieran pensamientos positivos, y a través de frases que durante mucho tiempo estuve recopilando y en las que creo de forma ciega, consolidar bien todos esos pensamientos dentro de mi cabeza.
Como negativo, y era bastante fuerte, tenía la experiencia del año pasado, y como experiencias de carreras positivas que también había pasado, tenía los pasados 101 kms de Ronda (aunque con mal final) y, principalmente la ultima Maratón que hice, la de Sevilla del 2011. Tenía claro que las sensaciones que deseaba tener en la carrera eran las que tuve en esa Maratón  principalmente, y en bastantes kms de los 101 de Ronda. Estas sensaciones son la del convencimiento de que puedes con la prueba, que ella no pasa por encima de tí y que eres capaz de dominarla y afrontar de forma positiva los malos momentos. Tenía que fijar mi atención en esas experiencias buenas que había vivido y olvidar la experiencia del año pasado en Turdetania. Pero claro, es la misma prueba, hay que enfrentarse a las mismas cosas y deseaba tanto tomarme esa revancha y vencer a lo que pudo conmigo el año anterior que eso te debilita mentalmente.
Perfil de la prueba
Una de las cosas más bonitas de esta prueba es que se presta mucho a hacer una gran estrategia de carrera. La Turdetania principalmente consta de 3 partes muy diferenciadas. Una primera por el tramo restringido de la ruta del agua hasta La Cantina. Un terreno precioso, pero engañoso, que se pasa bien si solo es eso, pero de continuas pequeñas bajadas y subidas. Se puede correr todo del tirón, pero sin darte cuenta te vas cargando, cargando, y como me pasó el año anterior al llegar a la parte dura y exigirle a las piernas pueden no responderte. Esto es hasta el km 20 aproximadamente. Los 5 primeros kms este año eran algo diferentes, por una zona más bonita cerca del pantano, pero con dos buenos repechos de inicio, como se puede ver en el perfil.
Del km 20 al 37, donde se encuentra la salida de Castilblanco de los Arroyos, es la verdadera prueba. Aunque por pistas amplias y sin terreno técnico, dos subidas bastante grandes, con desniveles en torno al 15% la primera y unos 5 kilómetros con algún descansillo, bajada hasta un pantano y vuelta a subir al pueblo con otra subida de otros 5 kilómetros de longitud, con otro descanso y con desnivel que llega hasta el 20%.
Desde el km 37 hasta meta, terreno favorable en suave bajada, con alguna zona técnica de piedras que puede complicar y a mitad de camino algún repecho que hace la mar de gracia. En esta parte, dependiendo de como respondan las piernas de lo anterior, puede ser la gloria o el infierno. Las condiciones meteorológicas en esta parte son muy importantes porque casi no hay sombra y al mediodía con calor por aquí es un autentico suplicio.

Mi estrategia la tenia clara, iba a salir con los bastones, para aliviar los cuádriceps, que parecía mi punto más débil. Mi duda principal era si llevar la mochila o el cinturón portabidon de dos botes, cosa que no decidí hasta el ultimo momento. Además tenía claro que en la primera parte del recorrido iba a salir muy reservon. Andando en cada una de las cuestecitas arriba, y trotando muy suave en el resto. En la segunda parte, intentar mantener los cuádriceps vivos en las subidas y reservar también en las bajadas, intentar que los problemas salieran lo más tarde posible. Y la última parte, lo que saliera. La clave y lo que tenia clarísimo era la parte inicial. Y no fijarme el tiempo final, sino lo que saliera con tal de llegar con buenas sensaciones.
En la recogida de dorsales
El día antes, fuimos a Guillena a recoger los dorsales. Allí ya nos encontramos con muchos amigos, comentando principalmente sobre si llovería, o haría frío... Las dudas y nerviosismos de unos y otros, etc. Pero lo principal, pasar un buen rato con los amigos y escuchar las explicaciones técnicas de última hora de Jose Luis Martín y de Jose Luis Castro. Detalles de ultima hora de balizamiento, avituallamientos, controles de paso...
Y por la tarde en casa, a preparar todo lo necesario. Finalmente la previsión era de frío al inicio de la mañana y sol, pero poco a poco nublándose con alguna pequeña posibilidad de lluvia. Así que decidí salir con el cortavientos, ya que al principio había que andar. Esto ya me obligaba a llevar la mochila, para guardar el cortavientos cuando me sobrase. En la mochila llevaba los dos botes de isotónica  pastillas efervescente para hacer mas al rellenar los botes de agua. Además de una bolsa de frutos secos, barras energéticas de fruta y algunas pastillas masticables de isostar por si hiciera falta. Finalmente, también puse la bolsa de agua pero rellena mas o menos a la mitad, no quería que me faltase agua en un momento dado, pero entera era un peso innecesario. Por supuesto, además el radio salil en pomada y el gel frío relajante de piernas del mercadona. Aparte no podía faltar el bolsito del Pato Donald con el móvil, en el que llevaría conectado el endomondo para que se me viera online por donde iba y la cámara de fotos. Aunque al final no hice con ella ninguna en todo el recorrido.
Antes de la salida, saludando amigos, con Juan Carlos, de Deportemania

A la cama y finalmente pude dormir unas 5 horas, muchísimo más que en otras ocasiones. Aunque me levanté algo atontado, pero solo quedaba asearse un poco, pasar por el señor roca, vestirse para la carrera y desayunar algo. Lo de costumbre. Un yogurt y 2 platanos, junto con la ultima pastilla de magnesio y potasio que me había ido tomando durante las anteriores 2 semanas. Los pies ya los tenia protegidos con el omnifix desde la noche antes, porque lleva tiempo ponérselo  así que quedaba lo mínimo por hacer, porque la mochila también estaba completamente preparada. A las 6:40 me recoge Agustin en la puerta de casa y para Guillena.

Llegamos y acabo de colocarme las cosas. Nos vamos al pabellón donde se da la salida, hace bastante frío y está el cielo despejado, aunque aún es de noche. La salida es a las 8 de la mañana con solo algo de claridad del día. En el pabellón, el típico buen ambiente previo de estas carreras. Todo el mundo se saluda y se desea suerte. Allí podemos saludar a mucha gente, muchísima, Por decir algunos nombres Juan Carlos, Mariano, Pepe Sosa, Javier Rosales, Jose Luis Olivares, Jose Manuel Espinar. Miguel Angel, Melojero, Paco krack, Y mas amigos del club Turdetania y sobre todo de los Pretorianos de Tomares. Principalmente quien nos acompaña es Juan Antonio, compañero mio de trabajo, con el que estuve entrenando por la cuesta de los toros, que es su primera carrera "ultra", y que al final hará una grandísima carrera. Seguro que me olvido de nombrar gente, pero ninguno se olvidó de salir corriendo y en un plis-plas salida y el polideportivo se quedó vacío de gente.
El de amarillo Juan Antonio, de naranja Agustin, y de negro yo mismo

La salida nos pilla tan bien situados como que salimos de los primeros, se va tranquilo a un ritmo cómodo de seis y poco, avanzamos por Guillena y nos encaminamos hacia el pantano a la orilla del río. Leve bajada durante 2 kms que nos va pasando gente, al poco la carretera empieza a ascender y Juan Antonio tira para adelante. En cuanto la pendiente pasa a ser más pronunciada nos ponemos a andar, preciosas vistas de Sevilla desde allí en la subida al nivel del pantano. En la subida mas saludos, Antonio Acebal y giramos hacia una bajada a orillas del pantano. El entorno es espectacular. Aunque sólo llevamos 3 kms decido parar a quitarme el cortavientos porque ya me está haciendo sudar. Paro un rato demasiado grande, quitar mochila, guardar cortavientos, ponerla y evacuación de líquidos  Fue un error salir con él, sobrando tan rápido.
Estábamos bien situados y si hubiésemos seguido a nuestro ritmo hubiésemos conseguido entrar fácil en algún grupito, pero al parar tan pronto, prácticamente nos adelanta todo el pelotón, empezamos a correr cuando pasa el grupo de Angelito y Carmen e intentamos ir a su ritmo, pero solo lo conseguiremos en la zona de las orillas del pantano y la subida al inicio al tramo restringido. Por aquí empieza a sonar el endomondo con mensajes de ánimo. Como siempre, no se entiende nada, pero sube mucho la moral que haya alguien por ahí mirando.
Detrás nuestra escasamente habrá 12 o 15 corredores. La verdad que en ese momento preocupa, pero me convenzo de que tengo que ir a lo mio y no forzar la máquina lo mas mínimo  afortunadamente en ese momento mantuve la cabeza fría  porque podría haberlo pagado después. Subimos hacia el tramo restringido por un eucaliptal muy chulo (un acierto el cambio de recorrido) y ahí definitivamente se nos escapan el grupo de nuestros amigos.
Subiendo la primera cuesta
La primera alegría del día es que arriba de la subida veo a mi amigo Jesus (Sepiachocobike), que junto a su mujer Almudena están con las bicis apoyando a la organización y me hace la primera de un gran reportaje fotográfico. Aparte de estar constantemente dando sus ánimos.

Ya entramos en el tramo restringido, quedan unos 14 kilómetros hasta La Cantina, nuestros amigos se nos van separando poco a poco pero yo quiero seguir a rajatabla y fríamente la táctica que tengo decidida, quiero llegar en el mejor estado posible a La Cantina, me concentro bien en mantener el ritmo de carrera suave, que es sobre 6:30 por km, no me importa tardar lo que sea y bien concentrado en esto, sintiendo cada paso en el camino, acompasando la respiración y sintiendo el oxigeno entrar en los pulmones. Para no gastar fuerzas en todos y cada uno de los repechitos con que se encuentra salpicada la carretera me pongo a andar rápido tirando de los bastones, me llego a acostumbrar muy bien a transportar los bastones mientras corro y a ayudarme de ellos en las subidas andando, le estoy cogiendo el gustillo.
Por el tramo restringido, primeros kilometros

El entorno es espectacular, el camino curvea siguiendo el cauce del río Ribera de Huelva, cada curva es el cauce de un pequeño arroyo que va hacia el río principal, por lo que en cada una de las curvas hacia enfrente se ve muy bien la distancia a los que hay delante tuya, y cuando sales de esa curva mirando hacia atrás ves los que van por detrás  Nos damos cuenta que Pepe Sosa va muy bien, y no se encuentra muy separado de nosotros. Por delante dos grupos de Pretorianos, de uno de ellos se ve que la que va tirando es Carmen, menuda fuerza que lleva la muchacha, pero a unos minutos de distancia. En un momento dado que Agustín para un instante a aligerar líquidos, continúo hacia adelante esperando que en unos momentos me vuelva a coger, pero pasa bastante rato, hasta que llega de nuevo a mi lugar. Tanto que aproximadamente voy corriendo sólo unos 4 kilómetros, en los que cojo a Angelito, que también para a hacer sus necesidades, cuando se encuentra a mi altura me dice que aproveche el tironcito con él para enlazar con el grupo pero le digo que quiero ir mas suave y además estoy esperando a Agustín. Nos deseamos suerte y nos despedimos, hasta la meta ya no nos veremos.
Corriendo con los bastones en la mano, un rato en solitario

Poco rato después me coge Agustín, que me cuenta que se ha entretenido un ratillo con Pepe Sosa, y seguimos avanzando en nuestro paseo mañanero de charla. Disfrutando todo el rato del camino, en ocasiones adelantando a algunos corredores y en otras ocasiones siendo adelantado por otros. Finalmente ya se divisa a lo lejos la Cantina, donde está el primer avituallamiento, pero aún queda algo más de un kilómetro para llegar hasta allí, por el camino a lo lejos se ve la fila de corredores ya llegando. En este momento miro el reloj por primera vez, ya llevamos mas de 2 horas de prueba, casi el mismo tiempo que empleé el año pasado en llegar hasta allí, aunque queda aún un rato. Pero no hay molestias, aprovecho para acabar de beber el segundo bote de isotónica, que lo he estado haciendo mecánicamente a intervalos regulares, para poder en el avituallamiento llenarlos de agua; y me tomo alguna barrita energética de frutas.
Antes de llegar a La Cantina, espectacular foto de Jesús.

Poco antes de llegar volvemos a saludar a Almudena y a Jesús, que nos están esperando para darnos ánimos de nuevo y nos hacen unas fotos geniales. Y enseguida llegamos al avituallamiento. Todos los voluntarios genial, muy atentos y simpáticos  aunque ya no quedan plátanos, me tomo una barrita de cereales, lleno los botes de agua en los que pongo las pastillas de sales y cojo un vaso de frutos secos para tomar por el camino. En el avituallamiento coincidimos con Pepe el Bandolero. Aprovecho para sentarme un momento en el camino y sacarme algunas piedrecitas de los zapatos. Miro el reloj y llevamos 2h23m de carrera para 19,5 kms, casi 20 minutos más que el año pasado. Pero no le doy ninguna importancia porque la verdadera carrera empieza ahora mismo. Hago un repaso general del estado del cuerpo, el resultado: IMPOLUTO. Genial!!.

Le decimos a Pepe el Bandolero que si se viene con nosotros, pero prefiere arreglarse alguna cosa más y bajamos al trote hacia el pantano con el vaso de frutos secos. Cruzamos el pantano y ya el camino empieza a ascender poco a poco, ahora ya si que estamos en el inicio de lo más importante de la carrera, lo celebramos comiendo los frutos secos antes de llegar a las rampas fuertes, y en ese momento Pepe el Bandolero, se nos une para hacer la subida a la cuesta de los toros con nosotros.


(Nota del Sr.Blogger: Para hacer esto un poco menos tortuoso obligamos a este bloguero con incontinencia verbal a partir en dos la crónica, próximamente en esta misma pantalla continuará la parte más importante de la historia)

Sigue en: http://nohaydolo.blogspot.com/2012/10/iii-trail-turdetania-la-cronica-y-ii.html

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